Los Culpables – Juan Villoro.
Llegué a este libro principalmente por el diseño. Lo encontré en el
librero que mi hermana tiene en su cuarto. Cuando lo vi inmediatamente reconocí
el trabajo de uno de mis diseñadores favoritos, Alejandro Magallanes, y eso fue
lo que me llevó a hojearlo.
En lo personal siempre he encontrado atractivo un libro por su
diseño. Pienso que el libro como objeto es algo en el que se puede crear mucho
concepto interactuando con el contenido de la obra al mismo tiempo. Quizá fue
eso lo que me hizo escoger este libro y no otro.
Mi hermana estudió Ciencias de la Comunicación y sinceramente,
tiene más activo el hábito de la lectura que yo. Todas las historias que ella
ha leído me las cuenta y por lo tanto sé la calidad de libros que lee. Sé que
si ella me puede recomendar algo sin fallar, es un buen libro.
Al preguntarle a mi hermana por el libro que tenía en mis manos, no
me comentó nada, que simplemente lo leyera. Ella sigue a Juan Villoro desde las
columnas que escribe en el periódico hasta sus libros. Fue por eso que sin
dudarlo lo agarré y me animé a leerlo.
El libro es una serie de cuentos del autor. Uno de ellos hace
referencia al nombre del libro “Los Culpables”. Por lo que he alcanzado a leer
y por lo que he escuchado de Juan Villoro es que utiliza un lenguaje tan
peculiar que hace la lectura bastante liviana. Es fácil de leer y comprender la
historia. Es leer algo y saber en qué tono se dijo y saber perfectamente qué
voz tiene el personaje.
Nombre: Los Culpables
Autor: Juan Villoro
Editorial: Almadía
Año: 2008
Tercera Edición abril 2008
Juan Villoro: En sus novelas, cuentos, ensayos, crónicas y libros para niños, ha desarrollado una prosa inconfundible, que ha merecido algunos de os premios más importantes de España y México, como son el Xavier Villaurrutia, el Mazatlán, el Jorge Herralde y el Vázquez Montalbán.
En su obra destacan las novelas El disparo de argón, Materia dispuesta, y El testigo; crónicas como Palmeras de la brisa rápida, Los once de la tribu, Safari accidental y Dios es redondo. No menos memorables son su libro de ensayos, Efectos personales, los cuentos de La casa pierde y libros infantiles como El Profesor Zíper y la fabulosa guitarra eléctrica.
Autor: Juan Villoro
Editorial: Almadía
Año: 2008
Tercera Edición abril 2008
Juan Villoro: En sus novelas, cuentos, ensayos, crónicas y libros para niños, ha desarrollado una prosa inconfundible, que ha merecido algunos de os premios más importantes de España y México, como son el Xavier Villaurrutia, el Mazatlán, el Jorge Herralde y el Vázquez Montalbán.
En su obra destacan las novelas El disparo de argón, Materia dispuesta, y El testigo; crónicas como Palmeras de la brisa rápida, Los once de la tribu, Safari accidental y Dios es redondo. No menos memorables son su libro de ensayos, Efectos personales, los cuentos de La casa pierde y libros infantiles como El Profesor Zíper y la fabulosa guitarra eléctrica.
Nació en la Ciudad de México el 24 de septiembre de 1956. Estudió
Sociología en la Universidad Autónoma de México. Aficionado al rock (es autor,
con Joselo Rangel, de dos canciones cantadas por Café Tacuba)
“Los Culpables”
“Pero yo no podía armar la historia, como si todas
las palabras llevaran le eñe que se atascaba en mi teclado. Entonces Jorge
habló como nuestro padre lo había hecho en esa mesa: nos faltaba sentirnos
culpables. Éramos demasiado indiferentes. Teníamos que jodernos para merecer la
historia.”
“…¡Sin culpa no hay historia! El problema, mi
problema, es que yo ya era culpable…y yo no deseaba mencionarlo….”
“Escribíamos para un comando de pendejos. Era
nuestra ventaja: sin que se dieran cuenta, los obligaríamos a transmitir una
verdad incómoda. A esto Jorge le decía “el silbato te Chaplin”.
En esta recopilación de tres párrafos del cuento
Los Culpables, el cual le da título a la recopilación de cuentos de Villoro, se
puede notar la indiferencia que a veces tenemos al enfrentar algunas cosas que
pasan a nuestro alrededor y pasarlas por inadvertido. En esta ocasión Jorge
estaba en busca de una historia para llevarla al cine. Debido a que se hermano
conocía de historias de inmigrantes, se le hizo buena idea que él escribiera el
guión. Lo que el protagonista, hermano de Jorge, no sabía, era que su hermano
estaba en busca de una verdad, de una historia y de una culpa en
específico.
Ninguna historia era lo suficientemente buena como
para sentir culpa. Lo que se necesitaba para venderle a los “productores” era
una historia que hiciera incómoda a la gente pero pese a esto , la verdad les
siguiera sonando en su interior. Y era justamente eso lo que Jorge quería para
su hermano, que la culpa le revolviese la conciencia. Lo difícil para el
protagonista es decir aquella verdad, aquella historia que siente que es sólo
de él, sabiendo que sólo así podrían tener una historia con culpa digna de ser
presentada.
--
Como es casual en los cuentos de Villoro, los
empieza por lo que causa la historia, por el clímax del cuento, de esta forma
nos intrigamos y es que queramos seguir leyendo, sumándole su peculiar lenguaje
para escribir y su manera tan “casual” de contar las cosas.
En varias ocasiones es la culpa lo que mueve a la
gente. Un sentimiento que lo hace querer hacer cosas mejores, un impulso para
desahogarse en otras cosas, o en el caso de nuestro cuento, para contar
historias lo suficientemente buenas como para llevarlas al cine y hacer sonar
“el silbato de Chaplin”.
Es increíble lo que la culpa puede ocasionar en la
gente. La culpa es aquello que nos hace llorar cuando alguien fallece, saber
que pudimos hacer algo mejor por alguien, el simple hecho de saber que diste
menos de lo que pudiste dar es lo que conmueve a la gente.
Actualmente vivimos en un mundo que poco a poco se
ha estado orillando a la deshumanización, esto y la culpa vienen de la mano. Cada quien tiene sus historias que
los hacen “culpables”. Y es por eso que nos sentimos identificados y es por eso
que nos gusta escuchar verdades incómodas o como lo citan en el cuento “el
silbato de Chaplin” . Queremos hacer de nuestra realidad un chiste, de esta
forma nos cae menos pesado aunque nuestra realidad no lo sea, así como Villoro
tiene una forma un tanto sarcástica para contarnos las cosas.
Aún no he terminado los demás cuentos, pero por lo leído, cada uno tiene un patrón específico entre ellos. Están, relacionados unos con otros, y siento muy apropiado que este cuento haya dado nombre a la recopilación total de cuentos de Juan Villoro, ya que cada una cuenta con una historia y culpa que nos entretiene y hace que queramos seguir siendo involucrados en las páginas y letras.
Aún no he terminado los demás cuentos, pero por lo leído, cada uno tiene un patrón específico entre ellos. Están, relacionados unos con otros, y siento muy apropiado que este cuento haya dado nombre a la recopilación total de cuentos de Juan Villoro, ya que cada una cuenta con una historia y culpa que nos entretiene y hace que queramos seguir siendo involucrados en las páginas y letras.
No hay comentarios:
Publicar un comentario